A veces, con la compañia de mi almohada mirando a las estrellas pienso;
Que estoy preparando contigo un viaje a la luna, que puede ser mortal.
Suerte la tuya que te conte mi vida desnuda. Y si te cuento que cerca de ti se me eriza el bello y no es de frio... tiemblo. Dormí tan tranquila sobre tu pecho... hasta que se prendió la luz y nos fuimos de tus 44 sueños.
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